Ecos de Amor
En este día de febrero gris, tu luz enciende todo mi jardín. No necesito flores ni un festín, solo tu risa para ser feliz. Eres el verso que siempre soñé, la calma suave en mi tempestad. Contigo encuentro la felicidad, y en tu mirada, mi mundo hallé. Que el tiempo pare en este instante, dos corazones en un solo latir. Prometo amarte y siempre sentir este cariño puro y constante.
Este poema fue escrito por IA. Cópialo, compártelo, úsalo en tarjetas o discursos; es completamente gratis y tuyo para usar.