Latidos de Febrero
En este día de amor y de calma, te entrego, vida mía, el alma. Eres la luz que mi sendero guía, la razón dulce de mi alegría. No hacen falta joyas ni promesas vanas, sólo el roce de tus manos cercanas. En cada latido, tu nombre resuena, borrando del mundo cualquier pena. San Valentín es sólo un pretexto, para decirte lo que ya es un texto grabado a fuego en mi corazón: que amarte es mi única y gran pasión.