La Hermana Elegida
En el jardín del tiempo floreces, una luz que guía y nunca se apaga, tu risa cura cualquier vieja llaga, y con tu alma, la mía engrandeces. Caminamos juntas bajo el mismo cielo, compartiendo sueños, secretos y paz, eres refugio, mi fuerza tenaz, la hermana elegida, mi fiel consuelo. Gracias por ser esa mano constante, por la lealtad que no pide razón, guardada estás en mi corazón, brillando por siempre, cual fiel diamante.
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